viernes, 21 de febrero de 2014

"La Declaración" de Gemma Malley



¡¡Hola!!
Es viernes, y como tengo la tarde libre (los viernes no se estudia a no ser que tenga exámenes o algo así, lo tengo por norma general) os traigo la reseña de una novela que leí hace tiempo, con 12 años o así, y que he vuelto a releer porque el otro libro que estaba y estoy leyendo se me estaba haciendo un poco pesado.

Sinopsis

Año 2140,  Inglaterra. La sociedad ha cambiado radicalmente desde que la ciencia inventara los fármacos de la Longevidad, unas pastillas con células madre en su composición capaces de detener el proceso del envejecimiento y alargar la vida de quien las tome eternamente.
Con esta herramienta en su poder, los hombres y mujeres que habitan la Tierra no mueren, lo que  supone que ya no hay sitio para los nuevos seres humanos.
Anna es uno de esos seres humanos que roba a los Legales la comida, la energía, el tiempo. Es una Excedente, hija de dos irresponsables que firmaron la Declaración y consumieron las píldoras de la Longevidad a cambio de no tener hijos nunca, y quebrantaron la ley. Pero eso Anna lo sabe muy bien; al fin y al cabo no deja de repetírselo la señora Pincent, la directora de la residencia para Excedentes Grange Hall.
En un entorno de humillación, palizas y castigos, Anna Conoce su Lugar. Sin embargo, todo eso, todo en lo que ella había creído  amenaza con venirse abajo con la llegada del Peter, otro Excedente de ojos desafiantes e ideas revolucionarias que pondrá su vida del revés.

Opinión

Bueno, tengo muchas cosas que decir de este libro que se me iban ocurriendo mientras lo leía. En primer lugar, y teniendo en cuenta que la autora es licenciada en Filosofía, voy a hablaros del mensaje que proyecta su historia.
Gemma Malley nos sitúa en una sociedad del futuro en la que se divide a la población en dos grandes grupos: los Legales y los Excedentes. Los Legales se dividen a su vez en dos grupos: una gran mayoría firmó la Declaración y por lo tanto les está prohibido tener hijos; también tenemos un cierto porcentaje de gente que se Excluyó de la Declaración y de la toma de fármacos de la Longevidad para poder tener un único hijo.
El mundo está tan superpoblado que los recursos naturales no alcanzan para todos y se reparten cupones de energía en lugar del gasto más o menos libre que existe actualmente; prácticamente nadie puede usar su coche porque resulta demasiado caro.
A simple vista puede parecer una ambientación absolutamente exagerada e irreal, y puede que lo sea, pero… ¿qué pasa en China?
En el mundo de Anna, los niños ilegales no son asesinados (aunque los Cazadores encargados del Problema Excedente no tengan ningún reparo en hacerlo), sino que son enviados a residencias de Excedentes en las que se les enseña a obedecer,  limpiar, planchar, cocinar y servir… además de grabarles a fuego en el cerebro a base de palizas y castigos que no tienen derecho a vivir, que roban el oxígeno a los Legales, que son un garrafal error de la biología… Un claro ejemplo de “la letra con sangre entra”. En resumen, una escalofriante fábula de los que los seres humanos somos capaces de hacernos unos a otros por el poder y, en este caso, la vida eterna.
Un último apunte después de esta chapa, y voy con los otros aspectos de la novela: resulta increíble y nauseabundo que el resto de los ciudadanos de a pie, no los dirigentes sino las personas normales y corrientes, mire para otro lado conociendo la verdad. Y eso, lamentablemente, es muy humano y muy real. No hay más que ver cómo reacciona el mundo ante algunas guerras.

Bien, ahora sí que sí, los personajes.
Me han parecido magistrales (no todos, los padres de Anna son terriblemente “perfectos”, aunque supongo que hay demasiada trama como para que encima ellos dos también tengan problemas). Anna es una chica de 15 años a quien el mensaje de la señora Pincent ha calado más hondo que a nadie. Soporta los castigos convencida de que son lo correcto, pero al mismo tiempo tiene un genio y un orgullo admirables, sobre todo cuando alguien se mete con ella o cuando Peter le rompe los esquemas. Peter, por su parte, es un chico de la misma edad de Anna cuya historia personal no voy a revelaros porque ya se encarga él de contarla, pero si os digo que por fuera parece fuerte, desafiante, irónico y con las ideas muy claras, pero por dentro es un niño con heridas por curar que busca en Anna la amistad (y por supuesto luego el amor, son dos adolescentes ¿qué esperábais? :P) que nunca nadie ha podido darle de verdad. Ambos me han gustado mucho. Margaret Pincent y la señora Sharpe también están muy bien caracterizadas, y tienen hasta una voz propia en indiscutible, cosa muy difícil de lograr (bravo por la autora).  Sheila es otro personaje secundario que también está muy bien “diseñado”; está llena de luces y sombras y  la autora ha conseguido que me caiga realmente mal.


En cuanto a la prosa, tengo un punto negativo. La mayoría del tiempo es culta, arreglada y bastante normal (de novela, que digo yo a veces), pero cada cierto tiempo (más en la primera parte de la novela que al final) introduce expresiones informales que no pegan ni con cola y no me han gustado nada. Si es un narrador que habla de forma culta y bonita, es prosa culta y bonita. Si es un narrador informal, es un narrador informal. 

En cuanto al ritmo, me ha gustado. En realidad apenas pasan 4 meses entre el principio y el final, pero la acción es importante y en algunos momentos hasta trepidante. La verdad es que me mantuvo enganchada casi toda la historia, aunque la última parte me costó un poco más porque aparecen personajes demasiado buenos, amables y estupendos para mi gusto.

Para terminar, diré que no me ha gustado que el narrador se refiera a Anna y a Peter como niños porque ¡¡no lo son!! 15 años son unos cuantos, me parece a mí. Y tampoco me ha gustado que Anna sea la doncella que necesita ser rescatada de la torre y Peter el valeroso e inteligente soldado que va a rescatarla. Vamos a ver, no me molesta que sea Anna la Excedente manipulada y Peter el que le abre los ojos, la autora imaginó así la historia y está bien, pero hay algunos detalles, actitudes y comentarios de los dos protagonistas hacia el final de la novela que no me han gustado nada. Dejan a Anna en demasiado mal lugar y a Peter en demasiado bueno.

En conclusión, un libro que te mantiene pegado a las páginas excepto al final, cuando decae un poco, y con personajes en general interesantes y bien construidos. Tiene segunda parte, creo. Ya os contaré si la leo.

¡¡Pasad buen finde!!

2 comentarios:

  1. ¡Sí, sí, sí!
    Efectivamente no soy ninguna desconocida entrando en un blog con el que me he topado por casualidad. Pero lo que sí soy es una amiga totalmente objetiva cuando te digo que CONSIGUES TRANSMITIR CON CADA RESEÑA QUE ESCRIBES.
    En mi defensa he de decir que ya leí el blog la semana pasada pero anduve con problemillas técnicos (y no técnicos, simplemente de inutilidad mía) a la hora de ponerte un sencillo comentario.
    Brevemente para concluir añadir que me gusta la forma en la que describes los libros porque lo haces sacando todos los aspectos, tanto positivos como negativos, de ellos.
    Simplemente eres transparente hasta escribiendo.

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