lunes, 9 de junio de 2014

"El tiempo entre costuras", de María Dueñas

Hola a tod@s :)

Ya sé que llevo mucho tiempo sin reseñar, lo sientoo :S

Es que entre exámenes, que luego me dio perecilla... En fin, que me he dicho: "¡de hoy no pasa!"

Esta vez vengo a hablaros de una novela que, en mi inmensa ignorancia, no me atraía demasiado.


Decir que me ha gustado es decir poco. 

Pero vamos con orden y concierto, que si no me dejo temas en el tintero y no os enteráis ni vosotr@s ni yo ;P

Lo primero, el argumento.
No tengo aquí la contraportada, así que trataré de escibir una sinopsis "casera" xD
La vida de Sira Quiroga, una muchacha del Madrid de los años 30 en cuyo horizonte no cabían más que los pespuntes y su tierno futuro marido Ignacio, da un vuelco cuando conoce a Ramiro. Por él lo deja todo y acaba en Tetuán, donde debe salir del cascarón en el que había vivido hasta el momento para labrarse un presente y un porvenir de la nada. En ese camino se le cruzarán personalidades de la política y los negocios que, al son de los tiempos que corrían con la Guerra Civil española al otro lado del Estrecho primero y la Primera Guerra Mundial después, terminan por envolverla en un entramado de espionaje, mentiras y, por supuesto, costura.

Espero haberlo hecho bien jeje

Adelante con los personajes entonces.
La protagonista, como supongo que todos sabréis si habéis oído hablar del libro o de la serie, es una mujer joven llamada Sira Quiroga.
Sira se nos presenta como una mujer con poca educación, poco glamour y por supuesto poco mundo. Al calor y protección de su madre al principio y de su novio Ignacio después, Sira está "aletargada". No tiene necesidades urgentes ni tampoco sueños, no nacen en su interior pasiones incontrolables ni tiene en su vida ningún objetivo. Transita por la vida entreteniéndose con lo que halla por el camino, con ese abotargamiento de la inteligencia que deja la falta de estimulación.
Porque Sira es inteligente. Y mucho. Es inteligente, y valiente, y honrada. Lo es, solo que todavía no lo sabe.
¿Y cuándo le llegará el momento de saberlo? Cuando la vida la ponga contra las cuerdas y no le quede otra opción que saltar al vacío y aprender a volar sobre la marcha.
Por eso me ha entusiasmado esta protagonista; no es de esas que nace con la valentía, la temeridad, la inteligencia adheridos a las entrañas. No. Ella es una mujer normal, interesada en nada más que lo que realmente le concierne, que no ha despertado porque no ha tenido necesidad. Lo que la hace tan fabulosa es precisamente eso: que ella misma se ha obligado a levantarse una y otra vez tras cada tropiezo y consecuente caída, a aprender de cada error y de cada miedo, a valerse por sí misma en el verdadero sentido de la expresión.
Es un auténtico ejemplo a seguir.

"Tampoco era exactamente alegría lo que notaba clavado en los huesos mientras los últimos rayos del sol acompañaban mis pasos de vuelta a casa. Ni entusiasmo, ni emoción. Quizá la palabra que mejor encajara en el sentimiento que me invadía fuera orgullo. Por primera vez en mucho tiempo, tal vez por primera vez en toda mi vida, me sentía orgullosa de mí misma. Orgullosa de mis capacidades y de mi resistencia, de haber superado airosamente las expectativas que sobre mí existían. Orgullosa al saberme capaz de aportar un grano de arena para hacer de aquél mundo de locos un sitio mejor. Orgullosa de la mujer que había llegado a ser."

Otros de los personajes que me han encandilado y que llevaré conmigo para siempre por las sonrisas y hasta risas que han conseguido sacarme de muy dentro, son Candelaria y Rosalinda.
Aquí os dejo una de las intervenciones de Candelaria porque yo no tengo derecho a presentarla de tan genial que es, se presenta sola:
"Candelaria se acercó a él entonces y comenzó a hablarle mientras simulaba eliminar alguna pelusa inexistente de la pechera de la chaqueta del recién llegado.
- Ándese con ojo, plumilla, que esta criatura lleva ya muchas fatiguitas en la chepa. A ver si va a venir usted a camelársela con sus aires de forastero con parné, y al cabo me la va a hacer sufrir, porque como se venga arriba y se le ocurra machacarla nada más que una miajita, aquí mi primo el bujarrón y yo hacemos un encarguito en un amén, y una noche de éstas igual le sacan una faca por cualquier calle de la morería y le dejan el lado bueno de la jeta como el pellejo de un guarrillo, marcadito para los restos, ¿le ha quedado claro, mi alma?"
Es graciosa, chabacana, andaluza hasta el tuétano, una luchadora como la que más que le pelea las sonrisas y las pesetas a la vida a base de uñas y dientes.  Y le coge mucho cariño a Sira, muchísimo.
Rosalinda Fox es otra memorable criatura de María Dueñas. Chapurrea un castellano aderezado con su inglés natal y el portugués que aprendió en su corta vida (sobre los 25 andan Sira y Rosalinda cuando se conocen), y es una muñequita rubia vivaz y optimista. También es valiente y una guerrera. Un volcán de vida y espontaneidad. Otro ejemplo a seguir.
"- ¿Sabe dónde puedo comprar un traje de baño?- preguntó entonces súbitamente.
- ¿Para usted?
- No, para el meu filho.
- ¿Perdón?
. My son. No, that's English, sorry. ¿Mi hijo?
- ¿Su hijo?- pregunté incrédula.
- Mi hijo, that's the word, Se llama Johnny. tiene cinco años and he's so sweet... Todo un amor."
Tengo que remarcar algo muy positivo: hay una gran diferencia entre la forma de hablar de Sira (sobria y comedida la mayor parte del tiempo), en comparación con la de Candelaria (mucho más informal y sureña) y con la de los diplomáticos, comerciales etc, quienes dominan la cultura y el arte de la palabra.

Para no extenderme mucho con el resto de los personajes, solo decir que me he reído mucho con Félix, que la madre de Sira es una mujer como probablemente lo fueron todas las mujeres de su tiempo que tuvieron que sacarse adelante a sí mismas y a sus familias y además les pilló la Guerra Civil de por medio: fuerte, seria y recta. Que Ramiro Arribas me ha parecido un sinvergüenza de la pera al que ya le daría yo un par de tortas de buen grado por mentiroso y otros calificativos que no voy a emplear porque resultarían demasiado cruentos. Ya lo descubriréis por vosotr@s mismos.

El ritmo es ágil, es un libro que se lee fácil y rápido. 
Hay un par de capítulos más o menos a la mitad de la novela en los que el ritmo se enlentece un poco porque la vida de Sira entra en un periodo de estancamiento que ella aprovecha para narrarnos la situación política y geográfica del momento, pero lo demás es acción a raudales. No acción de persecuciones automovilísticas y tiroteos, pero sí de misiones de espionaje en las que la tensión está siempre presente, como una atmósfera enrarecida que ahoga pero no aprieta.
También hay muchas escenas descriptivas acerca de Tetuán, el arte de la costura, los escenarios de elegancia y mentiras en los que Sira se infiltra embutida en tailleurs confeccionados por ella misma para sí misma...Pero a mí no me han resultado pesadas en absoluto. Al contrario, me han hipnotizado totalmente.

Por último, la prosa de la autora. Es bella y poética, entremezcladas con algunas expresiones castizas en boca del narrador que me han parecido un poco disonantes en contraposición con el resto de la narración, tan culta y cuidada.
Os copio una oración que me dejó sin aliento y que, de hecho, corrí a copiar en mi cuaderno de "frases hermosas que no quiero olvidar".
"En la última de las tres estancias principales se encontraban acumulados los rollos de telas traídos de Tánger, un sueño de piezas de dupion de seda, encaje de guipur, muselina y chifón en todas las tonalidades imaginables, desde el recuerdo de la arena de la playa hasta rojos fuego, rosas y corales o todos los azules posibles entre el cielo de una mañana de verano y el mar revuelto en una noche de tormenta."

Y con esta perla os dejo hasta la próxima entrada :)

Un beso, ¡que disfrutéis de la semana!

Iratxe

2 comentarios:

  1. Pues la verdad es que el libro tiene muy buena pinta. Admiro a la generación que vivió la Guerra Civil, son supervivientes natos. Cuesta trabajo imaginarse algo parecido a que bombardeen tu ciudad o pases hambre ¿verdad?. Otro punto que me gusta es el de los personajes que como tu bien dices no "nacen" como héroes, sino que se ven obligados por las circunstancias (y a veces incluso a regañadientes) a comportarse como tales... Por cierto, me gusta la forma que tienes de reseñar libros incluyendo fragmentos y retratos de los personajes por ellos mismos. Un saludo :)

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    1. ¡¡Muchas gracias!!

      Totalmente de acuerdo contigo.

      Pues la verdad es que se me ocurrió el otro día mientras escribía esta reseña, pero creo que es buena idea y lo pondré en práctica en cada reseña que haga a partir de ahora xD

      ¡Un saludo! :)

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