lunes, 11 de agosto de 2014

"Los juegos del hambre", de Suzanne Collins

Tenía mucha curiosidad por esta trilogía, así que en cuanto tuve disponible el primero de los tres libros, me lancé.

Os enseño la portada:


He de decir que, como ya había visto la película, la ansiedad al leer el libro no fue tan grande como podría haber sido si no supiera una parte fundamental del final (que no voy a contar aquí no sea que lo lea alguien que no haya visto la película ni leído el libro).
Aun así, me ha gustado mucho y me ha mantenido con los ojos fijos en el papel hasta el final. 

Primero que nada, voy a copiaros la sinopsis:

EL MUNDO ESTARÁ OBSERVANDO.

GANAR SIGNIFICA FAMA Y RIQUEZA. PERDER SIGNIFICA UNA MUERTE SEGURA.

En una oscura versión del futuro próximo, doce chicos y doce chicas se ven obligados a participar en un reality show llamado Los juegos del hambre. Solo hay una regla: matar o morir.
Cuando Katniss Everdeen, una joven de 16 años, se presenta voluntaria para ocupar el lugar de su hermana en los juegos, lo entiende como una condena a muerte. Sin embargo, Katniss ya ha visto la muerte de cerca, y la supervivencia forma parte de su naturaleza.

¡QUÉ EMPIECEN LOS SEPTUAGÉSIMO CUARTOS JUEGOS DEL HAMBRE!   

Tiene gancho, ¿verdad?

Katniss, la protagonista, es una chica arisca y agresiva con el corazón bien a cubierto bajo sucesivas y gruesas capas de hielo. Perdió a su padre de niña, y con su madre en plena depresión por el duelo, tuvo que alzarse con el mando y la responsabilidad de su familia: su madre y su hermana pequeña, Prim. Ella y su mejor amigo, Gale, son los únicos puntos de luz en la espesa y asfixiante oscuridad que la rodea.

Toda su vida, Katniss ha estudiado los secretos del bosque: qué plantas pueden comerse y cuáles curan, cómo fabricar trampas para conejos, cómo disparar con el arco. Es una cazadora nata. 

Cuando el nombre de Prim sale en el sorteo para participar en Los Juegos del Hambre, Katniss se presenta voluntaria para evitar que lo que más quiere en el mundo salga herido, o desaparezca para siempre. 

Ella y Peeta Mellark, otro chico de su edad, son los tributos que el distrito 12 (el último distrito: pobre, sucio y minero) lleva este año a la arena. Allí, tendrán que esforzarse por sobrevivir haciendo frente a los demás tributos y a las necesidades físicas de sus propios cuerpos en medio de un bosque, sin agua y sin comida de fácil acceso, con las inclemencias del tiempo y los Vigilantes azotándoles sin descanso . En esa situación, Katniss se crece, mostrándonos su lado más luchador  y valiente.

- Me da igual que seamos ricas. Solo quiero que vuelvas a casa. Lo intentarás, ¿verdad? ¿Lo intentarás de verdad de la buena?- me pregunta Prim.
- De verdad de la buena, te lo juro - le digo, y sé que tengo que hacerlo, por ella.

Prim aporta el toque de ternura a la historia y, por supuesto, a su hermana. Tiene 12 años y es dulce, miedosa, alegre y servicial. Tiene vocación de sanadora. Es el motor de Katniss para seguir adelante, su razón para no rendirse.

Rue es el otro eslabón fuerte que deja huella en el frío glacial de Katniss. Es la más joven de todos los tributos, y sucede algo precioso y especial entre ambas. No voy a decir qué ocurre, pero de verdad que se os pondrá un nudo en la garganta. 

Peeta, el otro tributo, es el compañero de Katniss a lo largo de su sanguinario desafío. Aunque, teniendo en cuenta que uno de los dos tendrá que matar al otro si llega el momento, ¿qué sentido tiene que les entrenen juntos? ¿Para qué formar equipo si en el fondo son enemigos? Esas dudas martillean en la mente de Katniss, allanando el terreno para lo que, evidentemente, será una historia de amor. 
Según los capítulos avanzan, Peeta va ganándose tanto el respeto como el odio de Katniss, generando una espiral de sentimientos que, como poco, conmueve a la "chica en llamas" (lo entenderéis cuando lo leáis). 

- ¡Katniss! ¡Katniss!- Los oigo gritar mi nombre por todas partes. Todos quieren mis besos. 
Hasta que entramos en el Círculo de la Ciudad no me doy cuenta deque debo haber estado cortándole la circulación de la mano a Peeta, tan fuerte se la tenía cogida. Miro nuestros dedos entrelazados y aflojo un poco, pero él me vuelve a coger con fuerza. 
- No, no me sueltes- dice, y la luz del fuego se refleja en sus ojos azules. - Por favor, puede que me caiga de esta cosa.
- Vale. 

Como podéis ver, la historia está narrada en primera persona y en presente por Katniss, como si fuera un documental grabado en vídeo en el que el reportero va contando paso a paso sus movimientos. 
Eso hace que no haya podido conocer bien a Peeta, pues todas sus acciones nos llegan sesgadas por los miedos y dudas de la protagonista. Pero creo que puedo afirmar que es un chico amable y firme, con pinceladas de seductor y agresivo cuando se siente atacado. 

La prosa es certera y precisa, y se acopla perfectamente  a las circunstancias: no hay tiempo para contemplar ni describir, tan solo vigilar, moverse por el bosque, prestar atención a las trampas, los animales y a los rastros de agua. Sin contar con el resto de los tributos y las asesinas especies animales mutantes creadas por los Vigilantes, coordiandores del juego, para "animar" el espectáculo.

 Y es que los Juegos del Hambre son televisados y retransmitidos a lo largo y ancho de todo Panem. Es decir, que lo que los tributos hacen es de dominio público... lo cual es vital para lograr que los patrocinadores y los habitantes al otro lado de la pantalla se movilicen para ayudar a un tributo en un momento puntual. Así pues, no solo tenemos una guerra... también tenemos una obra de teatro. 
Saber que es observada hace que Katniss actúe de una manera determinada, mostrando su inteligencia, repugnancia, odio y desprecio por su gobierno, el Capitolio. Personalmente, esa característica de la historia me ha gustado mucho. 

Hay escenas desagradables, con sangre y muertos. También hay caza, heridas supurantes sin remedio aparente, cuchillos, minas y flechas. Sed y hambre. Fuego. Supervivencia llevada al extremo, al fin y al cabo. 

El cielo sigue oscuro, pero noto que se acerca el amanecer. Empiezo a pensar que quizás hayamos (es decir, la persona cuya muerte planeo y yo misma) pasado desapercibidos. Entonces lo oigo: varios pares de pies que echan a correr. El de la hoguera debe de haberse quedado dormido. Caen sobre ella antes de que pueda escapar; ahora sé que es una chica, porque oigo sus súplicas y el grito de dolor que las acalla. Después hay risas y felicitaciones de varias voces. Alguien grita: "¡Doce menos, quedan once!". Los demás lo vitorean.

¿Os atrevéis?

P.D. La cruda realidad es que la situación que nos presenta la autora es terrible, sangrante, aterradora y cruel... y real en todas sus formas y variantes en muchos rincones del mundo.


2 comentarios:

  1. Hola Iratxe:
    Por fin coincido contigo enun libro que yo también he leído :)
    Primero vi la película y luego, la historia me gustó tanto que me leí el libro del tirón (y desde el móvil, el primero que leo así, tiene gracia, porque soy un bibliófilo convencido)
    Me gustó la ternura y la emotividad que desprende la autora al contarte la historia, sobre todo la parte de Rue... Y luego el trasfondo con esa crítica tan certera dirigida a nuestra sociedad en la que muchas veces impera el individualismo y una competitividad bestial (de siempre me ha gustado esa capacidad de la ciencia ficción para hacer metáforas sobre problemas reales).
    ¿Qué te parecieron las películas? Te recomiendo el capítulo 2 de la primera temporada de Black Mirror, una historia parecida desde un punto de vista diferente
    Un abrazo!

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    Respuestas
    1. ¡Hola!
      ¡Por fin coincidimos, qué bien! :)
      ¿Desde el móvil? Me quito el sombrero jeje, con la letra tan pequeña que tienen las pantallas :P
      Pues la segunda película no la he visto, y la tercera están a punto de estrenarla. Pero primero leeré los libros, sin duda.
      Muchas gracias por la recomendación, lo veré y te dejaré un comentario en tu blog con lo que me haya parecido :)
      ¡Un abrazo! :D

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