miércoles, 10 de junio de 2015

Entrada con destrips: comentarios sobre "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero" de Oliver Sacks

Buenas noches :)

Os hablé de "El hombre que..." en una "Reseña para leer en el autobús" porque no tenía mucho tiempo para escribir largo y tendido en ese momento.
Pero me he quedado con ganas de explayarme con ciertos aspectos de algunos casos/cuentos.
Así que allá vamos :)



El primero de los casos que me impresionó fue uno recomendado por una amiga: "Ray, el ticqueur ingenioso". Me impactó porque el doctor Sacks negoció el tratamiento con su paciente, lo cual resulta llamativo y admirable porque la Medicina es una profesión con un gran historial de paternalismo.
El primero de todos los casos, el del Dr. P (creo que se llama así, no lo recuerdo bien y no tengo el libro a mano) también me llamó muchísimo la atención porque la prosopoagnosia del paciente es muy "chocante". Nunca había leído algo así antes. 
Os he hablado antes del caso de Ray porque fue el primero que leí, gracias a la recomendación de una amiga.

Los casos de amnesia me resultaron todos muy conmovedores y duros a nivel emocional, tanto los que no pueden crear nuevos recuerdos como los que necesitan inventar su identidad continuamente porque han perdido la capacidad de aferrarse a ella pasando por los que creen que están veinte años antes en su vida.
No sé, tengo la sensación de que no ser consciente de quién eres o de dónde estás es más dramático que no reconocer tu pierna. Pero claro, esto es una tontería porque cada uno es un mundo y a cada uno su problema le supone lo que le supone. Así que perdonadme si he ofendido a alguien, pero necesitaba escribirlo.

Creo que fueron los que más se me clavaron dentro, junto con uno de los últimos casos del libro: "Rebeca".
Rebeca es una chica joven con un problema del retraso mental, que juzgada con los tests de capacidad intelectual del momento (el libro fue escrito en la década de los 70, si no me equivoco) no parecía valer para nada. Esa es la idea con la que el Dr. Sacks se acerca a ella, pero sin embargo no es con la que sale tras su primera entrevista. Eso es lo que me ha gustado y emocionado de este capítulo; la capacidad del médico de aceptar ante sí mismo que se ha equivocado y que debe mirar a esa paciente con otros ojos porque es mucho más de lo que parece a primera vista. 
Porque Rebeca tiene una capacidad increíble para la danza, para las emociones, para el arte. Cuando estaba leyendo el caso, me impresionó cómo expresó sus sentimientos sobre la muerte de su abuela y sobre su descontento con la terapia; de una forma lírica, hermosa y precisa. 
Cognitivamente puede que no tuviera muchas habilidades, pero artística y emocionalmente tenía muchas.


Otro de los aspectos que me ha encantado y del que espero haber aprendido es la capacidad del Dr. Sacks de aceptar que sus pacientes a veces veían la enfermedad como tan parte de su vida que no querían desprenderse de ella, o al menos no de golpe. Es lo que os comentaba antes del paternalismo; lo natural es rechazar la enfermedad, por eso lo "lógico" es que el médico se esfuerce en eliminar ese "defecto". Pero cuando el paciente te dice que necesita tiempo porque no sabe si podrá vivir sin la enfermedad que le ha acompañado siempre, o que ve en su enfermedad alguna ventaja... Me ha parecido increíble y digna de admiración la actuación del doctor, porque escuchaba a sus pacientes e intentaba negociar con ellos en vez de imponer lo que mandaba la medicina tradicional. 


Me gustaría ser una médica tan humana como Sacks algún día.

Me despido ya por esta vez. ¿Coincidimos en algo? :)

2 comentarios:

  1. Pues la otra vez no me convenciste, pero esta vez sí que me has dejado con mucha curiosidad. Sobre todo por el caso de Rebeca. Me vas a hacer buscarlo en la biblio.
    Besotes!!!

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  2. El libro de Sacks la verdad es que me encantó. Me pareció en parte poético. Hay una cosa que me parece interesante y que acertadamente destacas y es la capacidad para ver al paciente como una globalidad, como un todo, no como una simple enfermedad con patas. El caso de Rebeca por ejemplo demuestra que puedes tener problemas cognitivos pero, a la vez, expresarte muy bien emocionalmente. Cuanta gente no habrá que son cerebros brillantes pero incapaces emocionales. Creo recordar ahora también un caso que me llamó la atención de un pianista que solo podía recordar cuando le ponía música a las cosas, o algo parecido (me han entrado ganas de releerlo para acordarme de más cosas). En el fondo es como decir que no somos lo que tenemos, sino lo que hacemos con lo que tenemos. Y estoy de acuerdo contigo en que perder la memoria o la conciencia de uno mismo es lo peor que te puede pasar, por lo menos yo lo veo así.
    Creo que el hecho de que destaques cosas como las que destacas del libro es un buen indicio de que serás una médica muy humana, estoy seguro de ello :)

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